Geici Brig ha sido una luchadora incansable por los derechos de la comunidad LGBTQIA+ en la región. Desde su cargo como Coordinadora Comité Jóvenes Interamérica, hoy está preocupada y con razón. “En los últimos años hemos tenido un crecimiento expansivo de líderes de extrema derecha con discursos fundamentalistas muy violentos, que lamentablemente están impactando en la sociedad”, explica.

Por Andrea Munizaga

“Mientras aumenta el nivel de violencia, como Brasil, que es el país que más personas LGBTQIA+ mata en el mundo, las personas como yo nunca podremos estar seguras en la calle. O vivimos en una burbuja, o estamos expuestos a los prejuicios y a la violencia a diario, ya sea por parte de las autoridades o de los ciudadanos que se sienten con derecho a violentar a cualquiera por no ser lo que creen que deben ser”, señala Geici Brig, educadora, Posgrado en Políticas Públicas y destacada líder sindical brasileña.

“Ser de la comunidad LGBTQIA+ siempre ha sido sinónimo de discriminación. Tenemos un escenario que no es el ideal. Pero, por otro lado, con mucha lucha y coraje de parte de la población LGBTQIA+, hemos logrado derechos básicos en varios países, como el derecho al matrimonio”, añade.

“Una sociedad que mata a personas LGBTQIA+ no las respeta en ningún espacio”

¿De qué manera aún las personas LGBTQIA+ siguen siendo violentadas en cuanto a sus DD. HH., sobre todo en los servicios públicos?

El primer punto es el derecho fundamental a la libertad. Hoy no podemos decir que somos libres y nuestro derecho a la vida está garantizado. El primer derecho es a la libertad. Una sociedad que mata a personas LGBTQIA+, no las respeta en ningún espacio.

Cuando nos enfocamos en el servicio público y las actividades laborales, nos colocan en relaciones precarias, en trabajos que muchas veces son incompatibles con nuestra formación y habilidades; simplemente, porque no nos respetan. Cuando logramos acceder a los puestos para los que estudiamos, nos encontramos con situaciones de acoso, sin tener un respaldo protector por parte de nuestros empleadores.

¿Crees que el trabajo constituye un espacio para generar una nueva forma de relacionarnos, desde el respeto? ¿Cómo lograrlo?

Por supuesto que lo es, porque la mayor parte de nuestra vida se vive en un espacio de trabajo, diariamente con varias personas. En las relaciones del día a día, podemos construir, junto con nuestros pares, entornos que garanticen un trabajo digno, seguro y permitan el ejercicio efectivo de nuestras funciones.

¿Por qué el hostigamiento a las personas LGBTQIA+ en el mundo del trabajo es un asunto de todas, todos y todes y no sólo de una comunidad en particular?

Los temas de acoso siempre preocupan a todos, ya que estamos hablando de situaciones a los que cualquier persona puede estar expuesta. Y un hecho que agrava esta situación es el despido de la víctima, a quien siempre se la coloca en una situación mucho más vulnerable, ¡lo cual, para las víctimas, es un grave problema a la hora denunciar! La erradicación del acoso y la violencia en el mundo del trabajo es una agenda que siempre es prioridad en la ISP, que hoy trabaja por la ratificación del convenio 190 de la OIT, un importante instrumento de protección para lxs trabajadorxs.

La importancia fundamental del Convenio 190

¿Cuáles son los elementos claves para implementar la cultura de la inclusión en el trabajo?

A mi modo de ver el respeto es lo primero. Es necesario que se respete a todos y cada uno, en su individualidad. La capacitación y la concientización juegan un papel clave en la construcción de un entorno seguro y relaciones de trabajo saludables.

No es algo sencillo, porque tenemos una sociedad que tiene mucha dificultad en respetar las individualidades de cada ser humano. Además de trabajar, necesitamos seguir orientando y buscando garantías legales. Necesitamos ocupar espacios para que podamos hacer la diferencia. Aunque sea una tarea difícil, vimos cómo el empoderamiento es importante en este proceso constructivo de discusión y confrontación.

Si pudieras hacer una línea de tiempo, brevemente ¿Cuáles son los hitos que marcan la lucha por desarrollar una cultura de respeto a los DD.HH respecto a las personas LGBTIQ+ en Interamérica y el Caribe?

En el inicio del siglo XXI, América Latina comenzó a reconocer y crear dispositivos legales que trajeron garantías mínimas a la población LGBTQIA+, con avances en varios países, trayendo el debate de la inclusión de la comunidad en la sociedad y en las políticas públicas. En Brasil, por ejemplo, se puso en marcha un programa llamado “Brasil sin Homofobia”, que reconocía nuestra ciudadanía. Unos años después, en 2008, comenzó a ofrecer procedimientos de renuncia sexual a través del sistema único de salud.

Al igual que Brasil, varios países como Colombia, Uruguay, Argentina, Cuba y Panamá, han presentado iniciativas asertivas para la población LGBTQIA+, tenemos un escenario desigual como región.

¿Cuáles son los desafíos que tiene el movimiento sindical de América Latina y El Caribe para poder avanzar en la búsqueda de los derechos y de la igualdad?

El principal reto es trabajar el tema de forma transversal. Es importante que los sindicatos trabajen en temas como el acoso y la violencia en el mundo laboral. La aprobación del Convenio 190 es urgente para seguir avanzando en la búsqueda de derechos e igualdad.

¿Qué rol deben cumplir los sindicatos en ese sentido? ¿Cuál es el rol de los jóvenes?

El papel de los sindicatos es abrir el espacio para la discusión sobre las agendas de la población LGBTQIA+ y buscar su protección en las relaciones laborales.

Y nosotros, como jóvenes, debemos seguir trabajando de forma transversal, marcando la agenda para que podamos avanzar juntos.