Para la Internacional de Servicios Públicos (ISP) la participación de las y los jóvenes es estratégica y vital para el mantenimiento de la lucha histórica de lxs trabajadores organizados en los sindicatos. De hecho, luego del Congreso de 2012 y después en la misma instancia en 2017, como jóvenes logramos ser parte de la toma de decisiones de esta organización en todos sus niveles, demostrando con ello, que las y los jóvenes no somos el futuro sino el presente del movimiento sindical.

Venimos organizándonos hace más de 10 años en la región, con la convicción de llevar y canalizar colectivamente las necesidades de lxs trabajadores jóvenes en Interamérica. Vemos a la ISP como un espacio progresista de cambios y defensa por una sociedad más igualitaria que pone a las personas por encima del lucro. Lema que también abrazamos desde la juventud.

Estamos en el corazón de la política de la ISP y este trabajo se ha canalizado a través de los distintos proyectos de formación destinados a incrementar la participación de lxs jóvenes en las organizaciones sindicales. Hoy gracias a FÓRSA, tenemos La Voz, una revista temática mensual que pretende no sólo convertirse en nuestro canal de comunicación en la región, sino ser un espacio de reflexión, empoderamiento y debate de aquellas materias que nos preocupan y ocupan en un escenario muchas veces adversos para lxs jóvenes como es el mundo del trabajo y más allá.

En nuestro primer número de La Voz el tema principal es el Trabajo Decente, concepto que acuñó la Organización Internacional del Trabajo (OIT) en 1999 y que todos los 7 de octubre conmemoramos.

Este concepto resume la misión histórica de la OIT y del movimiento sindical respecto a promover, tanto para hombres y mujeres, un trabajo de calidad en condiciones de libertad, equidad, seguridad y dignidad humana; condición fundamental para superar la pobreza, reducir las desigualdades sociales, garantizar la gobernabilidad democrática y el desarrollo sostenible.

El mundo del trabajo cambia constantemente, pero hay principios que no son negociables: el trabajo decente es uno de ellos. Que tengamos la fuerza para esperar, como diría Paulo Freire, y que estemos vigilantes día tras día, generación tras generación. No tenemos derecho a huir de la pelea, ¡y ciertamente es mucho más liviano cuando resistimos juntas y juntos!

Geici Maiara Brig